Aunque suele ser más habitual el caso del gato con sobrepeso que necesita adelgazar, también hay muchos casos de gatos que están por debajo de su peso y que necesitan alcanzar su peso ideal. Y pese a que parece más sencillo, suele precisar más ayuda por parte de la persona responsable del gato.

Si es tu caso, lo primero que deberías hacer (si no lo has hecho ya) es averiguar la causa del bajo peso de tu gato: ¿le has desparasitado recientemente? ¿son sus heces normales? Antes de pensar en aumentar su peso, un veterinario debería descartar (o en su caso, tratar) las posibles causas médicas del bajo peso.

A veces, se trata simplemente de gatos que comen poco pero tienen una actividad física muy alta, o que tienen un elevado nivel de estrés, lo que hace que consuman más calorías que las que ingieren. En todo caso, tu objetivo debe ser justo lo contrario, que ingiera más calorías de las que gaste, al menos hasta que alcance su peso idóneo, y te ofrecemos algunos consejos prácticos para que puedas ayudarle.

Consejos prácticos para que tu gato suba de peso

  1. Busca una alimentación de calidad super premium, y consulta con un profesional sobre la receta más adecuada para tu gato. Por ejemplo, para un gato con problemas digestivos lo ideal es una de tipo Sensitive, pero en otros casos la alimentación más concentrada pensada para gatitos puede ayudarle a ganar peso más rápidamente. Este especialista también te recomendara la dosis diaria que tu gato necesita.
  2. Dale de cuatro a seis comidas al día (sin sobrepasar la ración diaria recomendada por el profesional), en un horario más o menos fijo. Así, ayudarás a su organismo a metabolizar mejor su comida sin sobrecargarlo.
  3. A no ser que el veterinario te indique que lo hagas, no dejes comida disponible las 24 horas. Es decir, a la hora de comer, le sirves su ración, y a los 15 minutos retiras lo sobrante. A los gatos inapetentes, saber que tienen su comida siempre disponible no les motiva a comer en el momento. Además, así sabrás que ha tenido tiempo de hacer la digestión desde la comida anterior.
  4. Trata de que tu gato lleve una vida más relajada o menos estresante. Si ha bajado de peso como consecuencia del estrés producido por un cambio en la familia, necesitará un tiempo para acostumbrarse y tu ayuda le será muy útil. Si por ejemplo se debe a la presencia de un nuevo animal en la familia, la solución puede ser tan sencilla como cerrar un par de puertas y acotar una zona en la que no tenga que compartir espacio con el otro. Al rebajar su nivel de estrés, consumirá menos calorías.
  5. ¡Ojo con los suplementos alimenticios! Una alimentación completa super premium está pensada y balanceada para que tu gato no necesite nada más. En algunos casos, siempre bajo recomendación veterinaria, puede ser adecuado añadir un par de cucharadas de aceite de oliva, de pescado o de coco.