¿Sabías que la alimentación de los perros puede influir directamente en su comportamiento y en la manera en la que estos aprenden o interactúan con las personas o su entorno?

Al igual que nos sucede a nosotros, los humanos, la dieta puede afectar negativamente a la conducta de los perros, aunque esto no es siempre fácil de detectar.

Por ejemplo, es posible que si tu perro está masticando y comiendo palos, grandes cantidades de hierba, tejidos u otros productos de papel (tales como tubos de papel higiénico), carbón, alfombras o ropa, tu perro esté tratando de compensar la dieta que está recibiendo.

Una alimentación poco adecuada o mal compensada puede causar también algunos otros desordenes, como hiperactividad, o una hipersensibilidad a las picaduras de pulga, o a artículos de limpieza de casa.

Como es lógico, también es muy importante la alimentación en las deposiciones que hace el animal. Un perro bien alimentado no debería hacer seis o siete deposiciones diarias, ni estas deberían oler especialmente fuerte. Cuanto mejor es la alimentación de un perro, menos deposiciones harán, ya que se generarán menos residuos en el cuerpo del animal. Algunas marcas de alimentación para perros incluyen yuca, un ingrediente natural que reduce el olor fecal.

Estamos empezando a tomar conciencia de que lo que comemos nos puede afectar emocional y físicamente, por lo que cada vez se hacen más estudios y estamos empezando a saber más acerca de cómo la dieta puede afectar a los perros. No se trata sólo de la obesidad en las mascotas, que es un problema creciente, sino que se está estudiando también el vínculo entre cómo los perros aprenden y lo que comen.

A lo que todos los estudios apuntan es a lo que ya sospechábamos: la salud y el comportamiento de tu perro depende en gran parte de la calidad de su comida, y más en concreto de la calidad de los ingredientes y la materia prima utilizada en su alimentación.

En definitiva, que cuidar al máximo la alimentación de tu perro compensa, ¡ellos se lo merecen!