Afortunadamente, cada vez estamos todos más concienciados de que regalar una mascota por Navidad no es una buena idea. Y menos aún sin tener en cuenta la opinión del destinatario del regalo.

Pero si estás pensando en buscar una mascota para ti o para la familia, hay algunas cuestiones que deberías plantearte antes de elegir entre un pez o un perrito:

  • ¿Quién se va a hacer cargo de la mascota? No es lo mismo si el responsable va a ser un niño, que si va a ser un adulto, su grado de responsabilidad varia, y hay algunas mascotas que necesitan más cuidados que otras. Por ejemplo, un pez, una tortuga o un hamster pueden ser mascotas adecuadas para un niño, pero hasta que este no tenga cierta edad (quizá, a partir de unos 12 años o más) no podrá hacerse cargo de animales que precisen más cuidados, como un perro o un gato. Por otro lado, si se trata de una persona mayor con movilidad reducida, también es algo que se debe tener en cuenta.
  • ¿Cuánto tiempo va a disponer el dueño para hacerse cargo de la mascota? Un pez en una pecera con autolimpieza no requiere mucho tiempo, apenas un par de minutos para echarle la comida, y algo de mantenimiento cada cierto tiempo, pero por ejemplo un gato de pelo largo necesita ser cepillado y aseado a diario para que no se le hagan nudos. Un perro muy activo también necesitará tres paseos al día, y al menos uno de ellos más largo y activo para que pueda gastar toda su energía.  Ten en cuenta también el tiempo extra de limpieza que vas a necesitar en casa.
  • ¿Cuánto espacio tenemos en casa para la mascota? Obviamente, no necesitas el mismo sitio para una tortuga que para un Bull Terrier. Ten en cuenta que no solo es sitio que ocupa la mascota en sí, sino lo que ocupan sus cosas. Por ejemplo, un gato puede abultar muy poco, pero para cada gato necesitarás (al menos) una caja de arena y su espacio para la alimentación, una cama y un rascador o similar.
  • ¿Qué parte del presupuesto personal o familiar puede ir destinada a la mascota? Además de los gastos iniciales de adquisición del animal (que puede ser adoptado) y del material que vaya a necesitar (una pecera, una cama, una jaula…) ten en cuenta lo que cuesta el mantenimiento mensual del animal: alimentación, cuidados, gastos veterinarios, adiestradores si es necesario… Obviamente, los gastos de mantenimiento de un hamster y de un gato persa no son los mismos.
  • ¿Para qué quieres una mascota? Esta es quizá la pregunta clave y la que, inconscientemente, te hará decantarte por uno u otro animal más que las cuestiones anteriores. Por ejemplo, si lo que buscas compañía y afecto, deberías buscarlo en un perro, un gato, o un conejo. Por el contrario, si buscas quien te alegre y te divierta, quizá una cobaya pueda ser lo más adecuado. Por otro lado, un pez o un reptil te pueden aportar belleza y serenidad, pero no te van a hacer tanta compañía como los anteriores.

Independientemente de la mascota que elijas, recuerda que debes hacerlo con cabeza, y no por impulso. Piensa que es un ser vivo que va a depender de ti y que tienes la obligación de protegerle y darle la mejor vida posible. Tener una mascota es una de las mejores experiencias que puedes disfrutar en la vida, y seguro la llenará de buenos momentos.